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Smart Working: una forma inteligente de teletrabajar

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El teletrabajo en España no copa un porcentaje muy alto de implantación en las empresas, sin embargo, ha nacido una nueva tendencia: el Smart Working o trabajo inteligente. Este concepto laboral hace que cualquier lugar (un parque, una cafetería, un aeropuerto, un centro comercial o la playa), y no sólo la vivienda del trabajador, pueda convertirse en su lugar de trabajo.

La mayor parte del sector servicios, entre otros, podría optar al teletrabajo. Las nuevas tecnologías son la pieza clave en este asunto. Actualmente, no es necesario que una empresa implante en un domicilio una oficina con un Pc o teléfono fijo, ya que gracias a los equipos portátiles y smartphones lo único que necesitamos es una conexión a internet.

¿Qué es el teletrabajo?

La mayoría de nosotros entendemos el teletrabajo como trabajar desde casa, pero no nos paramos a pensar en todo lo que influye en un puesto de trabajo, desde la infraestructura o los accidentes laborales hasta el control del absentismo laboral. En el Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo se describe como una prestación entre la empresa y el trabajador, en la que este último utiliza las nuevas tecnologías para realizar su trabajo desde lugares remotos a la empresa u organización. Esta prestación busca mejorar la conciliación de la vida laboral y familiar y fomentar el trabajo por objetivos.

Ventajas e inconvenientes del teletrabajo

Los teletrabajadores, tienen dos importantes ventajas: la principal es la conciliación con su vida familiar. La otra ventaja es que pueden trabajar desde cualquier lugar, solo necesitan una conexión a internet, y eso hoy en día, es muy fácil de encontrar en casi todas partes.

Sin embargo también existen inconvenientes. Es cierto que puedes gestionar tu tiempo, pero puede ocurrir que acabes trabajando más horas que si fuera un horario fijo por cuenta ajena.

Además, no estar físicamente en la oficina y la falta de contacto con los compañeros para las cosas irrelevantes, la pausa del café o la hora de la comida, puede provocar cierta sensación de aislamiento. Estando a distancia, se puede programar una reunión para un tema de trabajo concreto, pero no se pueden programar reuniones para tomar un “café virtual”. Este aspecto, se podría solucionar manteniendo el contacto entre empresa y trabajador a través de reuniones o trabajo en la oficina periódicamente.

Desde el punto de vista de la empresa, esta modalidad laboral da la posibilidad de contratar a los mejores candidatos, estén donde estén, mejorando la calidad de vida de los empleados incluso si reparten su semana entre días de trabajo en la oficina y en casa. Además, la empresa puede conseguir un gran ahorro en puestos de trabajo y grandes oficinas si aplican esta modalidad en su plantilla.

¿Por qué en España no se ha implantado con más fuerza el teletrabajo?

Para empezar la empresa tiene que ofrecer esta posibilidad al trabajador y, en España es muy bajo el porcentaje de empresas que consienten a sus empleados que realicen, al menos, media jornada semanal en remoto. La realidad es que solo un 16% de la población ocupada en España tiene esa posibilidad, de los cuales casi la mitad lo hacen por su condición de Freelance.

El teletrabajo supone una revolución respecto a la forma actual de trabajar. Nuestro modelo de trabajo, sobre todo el nacional, se basa en la Revolución Industrial, donde predominan las grandes cadenas jerárquicas, el presentismo laboral, y el control excesivo de los empleados.

Tal vez, la mayoría de las empresas están ya curadas de espanto en cuanto a empleados irresponsables y desconfían de esta opción, ya que creen perder el control de sus empleados. Sin embargo, esta mentalidad no debería imperar en la actualidad, ya que existen multitud de herramientas y aplicaciones para evitar este “problema” más moral que laboral. Se hace necesaria una nueva cultura de trabajo en la que prime el trabajo por objetivos y la confianza en el trabajador.

Además, no se debe subestimar a las nuevas generaciones; los Millenials o la generación X, que son totalmente tecnológicas y con alta capacidad de adaptación a las nuevas tendencias y tecnologías.

smart working - antes y despues

Smart Working: Más allá del teletrabajo

El concepto de teletrabajo se está quedando obsoleto ya que actualmente existen conexiones públicas a internet por todas partes (cafeterías, hoteles, aeropuertos, bibliotecas…). Al fin y al cabo, el Smart Working es la evolución necesaria y natural del teletrabajo y que ya se está implantando a nivel internacional y progresivamente. No es más que una forma de empleo innovadora basada en las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC).

El Smart Working puede describirse como la implantación del trabajo por objetivos, teniendo en cuenta la gestión del tiempo para lograrlos y las tecnologías necesarias de conexión, pero sin importar el lugar desde el que se realicen.

Esta forma de trabajar se parece más a la de un colaborador habitual de la empresa que al concepto histórico del trabajador en plantilla, pero cualquier empresa que adopta esta modalidad tiene al final las dos cosas: un trabajador de su plantilla que colabora de forma habitual.

Y de nuevo me pregunto ¿Qué ocurre en España?

Tenemos a EEUU como un ejemplo de economía avanzada, un espejo en el que quieren reflejarse la mayoría de los países desarrollados. Pues bien, su política del teletrabajo y flexibilidad laboral, ha aumentado en un 30% y en 2020 prevé llegar al 40%.

Supongo que aquí somos tradicionales a la hora de trabajar y la cultura de la revolución industrial sigue predominando en nuestro sistema, y tanto es así, que la aspiración a un puesto de trabajo “fijo” con un horario establecido y subordinado a una jerarquía determinada, es lo que la mayor parte de los trabajadores desean conseguir.

Muchas de nuestras empresas desconfían a la hora de adoptar esta forma de trabajo debido a la ausencia de una ley que lo regule. Sin embargo, todos sabemos que las leyes suelen ir por detrás de la evolución. Por ello, a través de los convenios colectivos y acuerdos de las propias empresas con los trabajadores, se pueden constituir normas y principios para su regulación, creando así un precedente.

Ventajas y desventajas del Smart Working

Las ventajas de esta forma de trabajo son muchas tanto para la empresa como para el empleado:

  • Menos costes por trabajador, ya que realizan su trabajo de forma remota.
  • Mayor conciliación y flexibilidad para los empleados.
  • Trabajo centrado en objetivos con tiempo determinado de cumplimiento.
  • Mayor productividad y resultados para la empresa y colaboradores.
  • Incremento de la libertad personal y horaria.

Las desventajas también son numerosas, pero en este caso son más las encontradas por las empresas que por los propios trabajadores:

  • Distracciones laborales
  • Problemas de seguridad de la información o ruptura del compromiso de confidencialidad mediante la revelación de información empresarial a terceros por parte de estos trabajadores remotos
  • La dispersión de los equipos
  • La falta de jerarquía y control
  • La baja implicación
  • Sensación de aislamiento
  • Horas extras no remuneradas

Como he dicho antes, las empresas se muestran contrarias a la adopción de esta modalidad de trabajo debido a la ausencia de una ley que lo regule, lo que provoca la desconfianza ante la desprotección legal que pueda implicar.

Otro factor que dificulta la implantación de esta forma de trabajo, son los miedos de los propios dirigentes ante un cambio. Recordemos que nuestro modelo es tradicional, y salir de nuestra zona de confort no es fácil. Refranes como “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” nos vienen rápidamente a la cabeza ante la gestión de un cambio.

Smart Working: El futuro

El alquiler de directivos y el Interim Management (asignación temporal de un ejecutivo para gestionar un periodo de transición, crisis o cambio en una organización), son algunas de las profesiones del futuro en las que los profesionales son su propia empresa con recursos suficientes para trabajar de forma autónoma.

Las últimas tendencias internacionales nos llevan en esta dirección, y es cuestión de tiempo que este sea el método de trabajo habitual en cualquier organización, por tanto, para que nuestra adaptación al Smart Working sea más fácil y rápida, es mejor estar receptivo y abierto, pues la gestión del cambio será fundamental para la implantación de esta modalidad laboral en nuestras vidas.

Juan Pablo García Quintanilla

Juan Pablo García Quintanilla

Administrador SharePoint y WebMaster. Especializado en intranets y programas de colaboración y productividad con Office 365. Experiencia en los sectores de Salud y Banca. Mas de cinco años como Freelance.

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Juan Pablo García Quintanilla

Juan Pablo García Quintanilla

Administrador SharePoint y WebMaster. Especializado en intranets y programas de colaboración y productividad con Office 365. Experiencia en los sectores de Salud y Banca. Mas de cinco años como Freelance.

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