Skip to main content
comicioselctronicos

Hacia unos #ComiciosElectrónicos

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

En el ambiente político que se ha vivido últimamente en España, se han generado varios debates de los que se pueden destacar dos. Uno, el elevado coste de realizar unas elecciones electorales y otro, la posibilidad de fraude que ha corrido por las redes sociales, tras la “Segunda Vuelta” a la española.

El segundo punto, no deja de ser una mera anécdota por expectativas frustradas, ya que el sistema electoral español es bastante robusto, pero lo que si es cierto es que el coste de unas elecciones es muy elevado. Bajo el punto de vista de muchos actores TIC, en los foros de debate de las Administraciones Públicas, se apunta cada vez más a la transformación del modelo electoral hacia los Comicios Electrónicos.

Si se echa un vistazo a la situación de este tipo de comicios en el mundo, llama la atención el predominio en los países en vías de desarrollo, frente a los países desarrollados. Es más, curiosamente los que lo tienen prohibido expresamente o han desechado la idea, son países de lo que llamamos el primer mundo.

comicios electronicos

¿Por qué países en vías de desarrollo como Brasil, India o Estonia están más avanzados que países europeos como España? O lo que es más llamativo, ¿Por qué países europeos han paralizado o han prohibido este tipo de elecciones? Hay muchos motivos, pero puede que uno de ellos sea la desconfianza, aunque sea desde puntos de vistas muy distintos.

En el caso de los países en vías de desarrollo, existe la desconfianza de que el traslado de los votos y escrutinios no lleguen a su destino, por inseguridad, largas distancias, etc. Sin embargo, cuando se tiene garantizado este punto, la desconfianza la generan las nuevas tecnologías. No saber qué pasa cuando el voto se convierte en un conjunto de bits que viajan, no se sabe a dónde, ni cómo. 

Existen dos formas de plantear unos comicios electrónicos: el voto presencial en una urna electrónica y el voto electrónico remoto a través de internet. En el primer caso, el votante se desplaza a su colegio electoral, solo que en vez de introducir una papeleta en una urna, el voto lo realiza mediante un dispositivo electrónico. Al elector se le identifica presencialmente, mediante un documento de identidad o incluso en la propia urna electrónica por medios biométricos (huella, reconocimiento facial, etc). En el caso del voto electrónico remoto, el ciudadano se identifica mediante un certificado digital o equivalente y desde su propia casa podría emitir el voto a la opción elegida.

En ambos casos hay que garantizar: la identificación fehaciente del votante, que se ejerza el derecho al voto libremente y sin coacción, que el voto quede recogido y escrutado convenientemente y, sobre todo, que se garantice la privacidad del elector, es decir, que en ningún caso se conozca quién ha emitido qué voto.

Estos condicionantes no son baladíes. Estamos acostumbrados a relacionarnos de forma electrónica en muchos aspectos, pero casi siempre identificamos a los intervinientes. Si nos relacionamos con las Administraciones Públicas, se necesita saber qué ciudadano está realizando un trámite concreto. También están al orden del día las transacciones económicas electrónicas. En este caso también se quiere saber quién es el emisor y el receptor de la cuantía transferida, así se puede acreditar una deuda, por ejemplo. Curiosamente, en este último caso, la privacidad está tomando una especial relevancia en el contexto de los BitCoins y el protocolo que lo sustenta: Blockchain.

Precisamente en BlockChain pueda estar la solución. Sin ánimo de entrar en una materia muy amplia y compleja, BlockChain garantiza varios elementos básicos, que tal vez puedan cubrir las necesidades de unos comicios electrónicos:

  • Las transacciones se hacen entre dos Identificadores de “cuentas”, preservando la privacidad de sus dueños. ¿Y si envío un voto de una “cuenta” de ciudadano a una de un partido político?
  • Las transacciones no se pueden revertir. Hay garantía de que una vez emitido el voto, nadie pueda eliminarlo.
  • Las transacciones son validadas por una cadena que acredita y da fe de que la transacción se ha hecho correctamente. Si la cadena falla, la transacción se anula.
  • La información se almacena de forma distribuida y transparente en todos los elementos de la cadena y se garantiza que nadie la ha manipulado.

Es una primera aproximación y ya hay documentada alguna experiencia en ámbitos menores. Se puede garantizar el anonimato del voto, evitar la desconfianza por manipulaciones no deseadas y sobre todo sería un ahorro importante de las arcas públicas. Aún hay que atar muchos cabos, pero es  una alternativa viable y fiable.

Tal vez, ahora que hay gobierno y tantas iniciativas por abordar, se le pueda dedicar algo de tiempo a este tema y avanzar hacia unos #ComiciosElectrónicos.

Pedro Fernández Sáez

Pedro Fernández Sáez

Máster Universitario en Investigación en Informática. Con 20 años de experiencia en el Sector de las TIC, me encuentro especializado en el ámbito de las Administraciones Públicas. Actualmente desempeño en GFI labores de desarrollo de negocio, apoyo a la fuerza comercial y la generación de sinergias con las diferentes áreas de la Compañía, como Technical Account Manager para el Sector Público.

Pedro Fernández Sáez ha escrito 4 entradas


Pedro Fernández Sáez

Pedro Fernández Sáez

Máster Universitario en Investigación en Informática. Con 20 años de experiencia en el Sector de las TIC, me encuentro especializado en el ámbito de las Administraciones Públicas. Actualmente desempeño en GFI labores de desarrollo de negocio, apoyo a la fuerza comercial y la generación de sinergias con las diferentes áreas de la Compañía, como Technical Account Manager para el Sector Público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *